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Afrontar el Covid-19: Cuestión de empatía, alineamiento y voluntad

Equipo Dinámicas Humanas
2 minutos

Hoy necesitamos mucha empatíacien por ciento alineamiento -entendiendo por ello estar comprometido y dispuesto a trabajar en lo acordado, más allá de si estoy totalmente de acuerdo- y voluntad para afrontar las dificultades generadas por el aumento de casos de Covid-19 en el sector acuícola.

Desde marzo la industria ha adoptado medidas para prevenir brotes que han sido especialmente virulentos en Magallanes, donde semanas atrás el subsecretario de Pesca y Acuicultura, Román Zelaya, instó a las empresas a que colaboren lo más posible en el cumplimiento de las normas sanitarias. Lograr este propósito es un tema de liderazgo, no de autoridad, ya que ejercer liderazgo en su significado más simple es lograr que las personas, porque así lo quieren, cambien sus conductas y hábitos.

Lo cierto es que la pandemia aumentó la incertidumbre que el país vive desde el estallido social, impactando nuestro mundo emocional, que es el motor de nuestra capacidad de actuar. Neurocientíficamente está comprobado que son las emociones, y no nuestro cerebro (esto es, nuestra razón), las que nos impulsan a la acción.

Con este contexto, la probabilidad de que nuestro sistema de alarma esté encendido es muy alta, lo que nos lleva a conductas de lucha o huida. Los líderes de la industria salmonicultora, tan castigada por los contagios, pueden plantearse de forma válida cómo pueden hacer frente a esta situación en sus equipos. Aquí es donde entra en juego la empatía. Es decir, poner en práctica la capacidad de escuchar cómo está cada uno de nosotros con la genuina intención de saber qué está experimentando. Lo anterior genera un contexto empático, que permite conversar con apertura y sin defendernos, pero ¿de qué necesitamos conversar?

De los acuerdos. Es fundamental que al interior de las organizaciones se logre un acuerdo alineado en torno al propósito y las conductas sanitarias que nos cuidarán para que cada persona quiera cumplirlos.

Este es un desafío que no será fácil de abordar dado que la incertidumbre, que es una constante en nuestro tiempo, mantiene las alarmas en alto. Para lograrlo será necesario poner en práctica la voluntad, esto es, la aptitud de decidir con intención nuestra conducta. En la actualidad, todos tenemos la posibilidad de aportar a bajar los índices de contagiados para evitar ponernos en riesgo, dentro y fuera de nuestras industrias. La clave es ejercer un liderazgo que inspire e impulse la empatía, el alineamiento y la voluntad.

Columna de opinión publicada en Aqua, jueves 05 de noviembre de 2020